• Alfredo Sánchez Castañeda y Alejandra Marlene Gómez Barrera compartieron su visión sobre este tópico
Ante las violencias que enfrentan las infancias y adolescencias en México, se busca que en el Seminario Permanente Niñez, Adolescencia y Derechos Humanos profundicemos en las barreras estructurales que impiden el ejercicio de sus garantías fundamentales, y lograr un abordaje multidisciplinario e interinstitucional de esta problemática.
Así lo expuso el coordinador del Programa Universitario de Derechos Humanos (PUDH) de la UNAM, Alfredo Sánchez Castañeda, quien precisó que se trata de que participen académicas y académicos de diversas entidades de la Universidad Nacional en colaboración con organismos públicos.
Durante la inauguración, realizada en el auditorio Mario de la Cueva de la Torre II de Humanidades, destacó que una de las principales aspiraciones de esta iniciativa es constituirse como un foro permanente de investigación inter y multidisciplinaria.
“También escuchar a estos grupos en torno a sus necesidades e impactos, así como avanzar hacia una autonomía jurídica progresiva”, señaló.
En el encuentro -organizado por la Facultad de Derecho (FD) de esta casa de estudios y el PUDH-, Sánchez Castañeda explicó: se trabaja para que sea un espacio académico itinerante, donde se establezcan vínculos y cooperación entre las entidades de la Universidad de la nación con otras instituciones de educación superior, de gobierno y organismos como la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.
“La intención es impulsar la corresponsabilidad para el bienestar y desarrollo integral de las infancias y adolescencias en torno a sus derechos humanos”, subrayó ante la profesora de la FD, Rosa Jiménez Rodea; el académico del PUDH, Rubén Francisco Pérez Sánchez; y Claudia Alarcón Zaragoza, del Centro de Investigaciones y Estudios de Género.
Rutas de acción
Alejandra Marlene Gómez Barrera, profesora de la FD, comentó que este proyecto se creó para la investigación de las diversas problemáticas de niñas, niños y adolescentes.
“Esto implica abordar la violencia física, psicológica, sexual, patrimonial, económica, institucional y también social, así como violación a los derechos humanos en temas como migración o discriminación por cualquier causa”, puntualizó.
Asimismo, proponer rutas de acción basadas en evidencia para la efectiva aplicación de las garantías inalienables de estos grupos etarios, resaltó.
Como academia, enfatizó, buscamos aportar elementos para lograr una sociedad y un marco normativo no adultocéntrico en donde la agenda de niñas, niños y adolescentes sea considerada y promovida. “Queremos una ciudadanía plena, más allá de su vertiente política, en los ámbitos civil y social, para pensar una ciudadanía integral”.
Dijo que la integridad de dichas poblaciones no puede ser considerada un daño colateral (como en el caso de guerras y conflictos con grupos criminales), pues es un deber jurídico y humano.
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