Superbacteria global se aloja en seres vivos, agua y alimentos: Santiago Castillo Ramírez

• Se trata de Acinetobacter baumannii, podría transmitirse de una especie a otra, enfatizó

La bacteria Acinetobacter baumannii, conocida por infectar a personas en hospitales y causar la muerte a pacientes de terapia intensiva, se hospeda en más de 95 fuentes y afecta a más de 30 especies de animales, además de plantas, agua y alimentos, revela una investigación del Centro de Ciencias Genómicas (CCG), de la UNAM.

Santiago Castillo Ramírez, investigador de esa entidad universitaria con sede en el campus Morelos, encabezó el análisis de 23 mil 205 genomas de ella en bases de datos públicos de alta calidad acumulados durante 40 años y provenientes de 106 países de siete continentes.

Para lograr esta investigación de vanguardia internacional, el biólogo y doctor en Ciencias Bioquímicas, junto con cinco colaboradores, todos del CCG, utilizaron el GenBank del Centro Nacional para la Información Biotecnológica de Estados Unidos (NCBI, por sus siglas en inglés), la base de datos pública más grande del orbe sobre secuencias de ADN y ARN.

Encontraron que además de ser resistente a antibióticos, es una superbacteria global que se encuentra en múltiples hospederos: humanos, perros, gatos, vacas, caballos, cerdos, borregos, garzas, salmones y gusanos, entre otros animales. También en plantas, en alimentos como leche, hortalizas, carne, frutas y verduras, al igual que en agua contaminada en ríos.

La Organización Mundial de la Salud la incluye en la categoría de patógenos críticos para los cuales se necesitan nuevos antibióticos o terapias, porque algunas infecciones que produce son difíciles de tratar. “Se le considera nosocomial porque se adquiere en hospitales. Nuestro primer hallazgo es haberla localizado en más de 95 fuentes diferentes”, explicó en entrevista el científico.

“Del GenBank bajamos más de 34 mil genomas con sus registros; analizamos e interpretamos esa información y 23 mil 205 fueron útiles para hacer análisis posteriores. Esta investigación se logró gracias al trabajo de muchos científicos del mundo que nutrieron esta base de datos; nosotros accedimos a ella y realizamos nuestros propios análisis”, detalló.

Potencial zoonótico

El científico abundó que el segundo descubrimiento se centró en el estudio de poblaciones humanas infectadas con otras no humanas. “Vimos que hay casos donde los diferentes grupos con la bacteria son muy diferenciados, pero hay otros en donde son parecidos, lo que significa que está habiendo transmisión entre las poblaciones humanas y las no humanas”.

Este resultado indica que se podría transmitir de una especie a otra mediante zoonosis, es decir, una enfermedad infecciosa que se contagia de forma natural de los animales vertebrados a las personas y viceversa, generalmente causada por virus, bacterias, parásitos u hongos.

“Podría haber un potencial zoonótico. En algunos casos estudiamos la direccionalidad para saber si la bacteria pasó del humano a una fuente alterna o al revés. Lo importante es que puede haber transmisión entre especies”, puntualizó.

Identificaron que A. baumannii tiene diversos linajes, algunos solamente en plantas, aunque otros están en humanos, agua y animales de compañía. “Nuestra salud está interconectada con la de los animales y el medio ambiente; hay que superar la mirada antropocéntrica”, opinó el especialista.

Los investigadores del CCG profundizaron en el resistoma, que es el conjunto de genes que potencialmente codifican para resistencia a los antibióticos, tema relevante para la salud pública. Esta bacteria cuenta con gran capacidad de adquirir los de resistencia, posee ciertas plataformas genéticas para ello.

Hay fuentes, como los perros y las aguas residuales (ambas en contacto directo con humanos), que tienen influencia antropogénica demasiado alta. “La bacteria pudo adquirir esos genes de resistencia recientemente, por lo que es importante tener una eficiente vigilancia epidemiológica”, finalizó Santiago Castillo.

Fuente:

https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2026_434.html

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