• Ante legisladoras y especialistas destacó el papel que llevan a cabo en las escuelas quienes ejercen esta disciplina, a fin de lograr el bienestar de estudiantes
Trabajo social es una profesión pertinente y necesaria en el ámbito escolar porque atiende las condiciones que inciden en la convivencia, permanencia y aprendizaje; es una contribución que complementa el quehacer de docentes y directivos, además de ser indispensable ante lo que viven nuestras comunidades escolares.

En su calidad de presidenta de la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior en Trabajo Social, la también directora de la Facultad de Trabajo Social de la UNAM, Carmen Casas Ratia expresó lo anterior y subrayó que por ello se propone que esta disciplina se reconozca en la Ley General de Educación.
Las violencias, abandono y desigualdades requieren que el Poder Legislativo, autoridades educativas, instituciones formadoras y el gremio pongamos en común lo que cada uno puede aportar. El objetivo es que el conocimiento y la experiencia dialoguen en las decisiones públicas, manifestó en la Cámara de Diputados.
Durante el “Foro Nacional de Trabajo Social en Escuelas. Intervención de Trabajo Social en el ámbito escolar: Alcances y desafíos” enfatizó que esta actividad tiene el propósito de abrir un espacio para la academia, los profesionales en ejercicio, autoridades educativas, las y los legisladores, a fin de hacer visible la trascendencia de la acción.
La diputada Marisela Zúñiga Cerón, integrante de la Comisión de Educación y secretaria de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, y coorganizadora del Foro, apuntó: Garantizar el derecho a la educación consiste en abrir las puertas de la escuela y en asegurar que niñas, niños y jóvenes permanezcan, aprendan y se desarrollen en condiciones de bienestar, dignidad y protección.
Las personas profesionales en trabajo social escolares son el vínculo que sostiene a la comunidad educativa, detectando violencia, el rezago que empuja el abandono, o la angustia que los adolescentes no saben nombrar. Escuchan, orientan, canalizan, acompañan y tienden puentes entre autoridades, docentes, familias e instituciones. “Ellos miran a cada estudiante como persona y su labor es pieza fundamental del modelo educativo”, aseguró.
Reconstruir el tejido social
La diputada Rosario Orozco Caballero, presidenta de la Comisión de Educación, consideró: lo que niñas, niños y adolescentes viven en sus hogares, comunidades y el entorno digital, también se manifiesta en las aulas y puede afectar su bienestar, aprendizaje y permanencia escolar. Violencia familiar, acoso, ciberacoso, problemas de salud mental o dejar la escuela forman parte de los desafíos que enfrentan las comunidades educativas.
En la detección de agresiones, mediación de conflictos y atención de problemas está la importancia del trabajo social, que permite mirar integralmente a cada estudiante, vincular a la escuela con la familia y comunidad, identificar riesgos y activar redes institucionales, por ejemplo.
Al hacer uso de la palabra, la vicecoordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, Gabriela Georgina Jiménez Godoy, indicó: en la Cámara de Diputados tenemos la responsabilidad de escuchar, acompañar y traducir estas reflexiones en mejores políticas públicas, porque cuando fortalecemos el trabajo social, fortalecemos la capacidad del Estado para garantizar derechos, prevenir problemáticas y construir comunidades más seguras, solidarias e incluyentes.
A decir de la vicepresidenta de la Asociación Mexicana de Instituciones de Enseñanza del Trabajo Social, Isis Guadarrama de Landa, el ámbito educativo es esencial ya que ahí es donde se fortalece la personalidad de niñas y niños. Si se identifican necesidades y problemáticas, se pueden cambiar realidades en el futuro y evitar otros conflictos.
La presidenta de la Federación Nacional de Colegios de Trabajadores Sociales Mexicanos, Angélica Rivera Ortega, estimó que es posible efectuar cambios en los entornos educativos que ayuden a la transformación de las comunidades: una de las grandes aportaciones del trabajo social es su carácter preventivo.
Esa disciplina tiene herramientas profesionales para observar, escuchar, diagnosticar e identificar factores que nos puedan ayudar a fortalecer capacidades; o bien, detectar situaciones de exclusión. “Debe estar con su metodología, cientificidad y con el amor por el bienestar de la sociedad, en las escuelas”, sostuvo.
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