• En conferencia de prensa, Silvia Núñez García, Estefanía Cruz Lera y Oliver Santín Peña analizaron la situación que se vive en aquella nación rumbo a las elecciones intermedias y su impacto en la relación bilateral
La relación entre México y Estados Unidos (EUA) es complicada y más allá del resultado de las elecciones del próximo 3 de noviembre, se tendrá que seguir avanzando y viendo de qué manera nuestro país tiene espacios de negociación después del proceso electoral, coincidieron en señalar Silvia Núñez García, Estefanía Cruz Lera y Oliver Santín Peña, especialistas del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN).
Núñez García subrayó: “Las instituciones se mantienen fuertes y habrá que ver la respuesta sobre todo de los republicanos en el volumen de votos que pierdan y la reacción, seguramente muy violenta, del presidente de Estados Unidos. Será un nuevo parteaguas en la historia de la democracia estadounidense”.
Detalló que muchos temas que atraviesan la relación México-Estados Unidos pasan por el poder legislativo. Y este proceso permite modular nuestra propia estrategia.
México ha tenido que aprender que debe tener buenos amigos dentro del Partido Republicano y del Partido Demócrata. Y que hay que tener una estrategia a largo plazo porque la composición del gobierno estadounidense puede cambiar de forma rápida en estos procesos electorales. Son importantes temas tradicionales como la seguridad fronteriza, apuntó.

Mayor participación
A decir de Estefanía Cruz, las elecciones intermedias de Estados Unidos serán una forma de frenar desde un mecanismo institucional ciertas acciones del presidente Donald Trump, por ejemplo la actuación de ICE como parte de la política migratoria.
Estos comicios ocurren con dos años de diferencia de las elecciones generales, justo a la mitad del mandato de cuatro años de un presidente. En ellas se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 o 34 de los 100 del Senado de ese país. Además, en esta ocasión están en juego 36 gubernaturas, explicó.
En conferencia de prensa a propósito del proceso electoral en el vecino país del norte, sostuvo que se espera una mayor intervención ciudadana, pese a que estos comicios generalmente despiertan poco interés.
“Hay un entusiasmo muy alto de los estadounidenses, las últimas estimaciones señalan que 34 por ciento de los ciudadanos ya votaron por anticipado y que muchos se desquitarán en las urnas de las políticas de Trump”.
Fórmula trilateral
Al hacer uso de la palabra, Oliver Santín comentó que muchos votantes sienten que el proceso es una oportunidad para cambiar al gobierno. “Hay un dinamismo democrático participativo, las elecciones sirven para modular los gustos electorales, la juventud está participando y eso es siempre saludable. Aunque el partido en el poder busque perpetuarse, es difícil que lo logre ante una sociedad cansada, molesta y agraviada”.
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). reconoció que el tema comercial pasa por el Congreso del vecino país. “En términos del T-MEC los demócratas se van a ir por la fórmula de lo trilateral, algo que conviene muchísimo a México y Canadá, pero no hay que omitir que el gobierno actual republicano busca el cierre de la relación trilateral con ambos vecinos”.
Lo que persiguen republicanos y demócratas es que América del Norte ponga un freno a China. El compromiso de Canadá y de México con relación al tema del gigante asiático será un factor que va a gravitar en los resultados de esta elección de manera muy prominente, previó.
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