UPAEP: La IA acelera cambios y exige supervisión humana

La inteligencia artificial avanza hacia una competencia global marcada por inversión, infraestructura y nuevos modelos.

La UPAEP advierte que el reto central es aprender a utilizarla con criterio y supervisión humana.

La inteligencia artificial (IA) atraviesa una etapa de rápida expansión que ya impacta empresas, universidades y actividades cotidianas, mientras Estados Unidos y China concentran buena parte de la competencia tecnológica.

Roberto Salazar Márquez, profesor de Ingeniería de Software de la UPAEP, señaló que el principal desafío no es una eventual sustitución de la humanidad, sino el uso responsable de estas herramientas y la capacidad de supervisar sus resultados.

El académico explicó que los modelos actuales ya pueden integrarse a procesos empresariales y personales, pero todavía requieren intervención humana para verificar la información que generan.

“El trabajo de alto nivel, el que verifica que lo que hizo la inteligencia artificial esté bien, no se lo podemos dejar a la propia inteligencia artificial; todavía tiene que ser supervisado por un ser humano”, afirmó Salazar Márquez, al explicar que las empresas utilizan estas tecnologías principalmente para automatizar tareas repetitivas.

Una carrera global por la IA

El académico expuso que la competencia tecnológica dejó de concentrarse exclusivamente en el desarrollo de modelos y ahora involucra grandes inversiones en infraestructura, procesadores y centros de datos.

Advirtió que esta expansión también genera presiones sobre recursos como la electricidad. Los nuevos centros de datos requieren grandes cantidades de energía y pueden generar conflictos en las comunidades donde se instalan.

Salazar Márquez señaló además que la inteligencia artificial general todavía se encuentra distante. Los modelos actuales corresponden, explicó, a una etapa de inteligencias generativas avanzadas, por lo que consideró necesario evitar interpretaciones catastrofistas sobre una eventual extinción humana.

Supervisar será parte del trabajo

En el ámbito laboral, la IA ya permite generar grandes cantidades de contenido y código. En ingeniería de software, por ejemplo, un agente puede producir hasta diez veces más código que un trabajador humano, pero ese volumen también requiere más revisión, pruebas y correcciones.

El profesor de la UPAEP explicó que las empresas están delegando a la IA tareas repetitivas para que las personas concentren más tiempo en actividades que requieren criterio, verificación de hechos y toma de decisiones.

Otro reto se encuentra en la educación. Salazar Márquez sostuvo que las instituciones no pueden ignorar ni prohibir una tecnología que ya está presente en distintos ámbitos, sino enseñar a utilizarla de manera crítica.

“El proceso correcto debería ser: genera un producto, inteligencia artificial; yo debo estudiar o analizar el producto que me estás arrojando y decidir si sirve o no”, planteó.

El reto: usarla con criterio

El académico destacó que el acceso cotidiano a la IA todavía se concentra principalmente en los chatbots, mientras que el uso de agentes capaces de tomar decisiones y colaborar entre sí está más desarrollado en empresas. También señaló que no existe un padrón único de inteligencias artificiales a nivel mundial.

Ante este escenario, la supervisión humana seguirá siendo fundamental. “El ser humano es irremplazable todavía y lo será por mucho tiempo”, concluyó el profesor de Ingeniería de Software de la UPAEP.

Liga de la rueda de prensa: https://streamyard.com/wh5xrnf4gdpz

Comunicación Externa UPAEP.

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