La escudería universitaria suma 21 años de participación y prepara un prototipo 4×4 de aproximadamente 600 kilos.
El certamen pondrá a prueba diseño, manufactura, seguridad y trabajo en equipo de estudiantes de distintas universidades.
La UPAEP será sede de Baja SAE México 2026, la competencia de ingeniería automotriz más importante de Latinoamérica, que reunirá a alrededor de 35 equipos universitarios para poner a prueba sus conocimientos en diseño, manufactura, costos y desempeño de vehículos todoterreno. La competencia se realizará del 3 al 6 de diciembre, con actividades en las instalaciones de la Universidad y en la pista de GoRiders.
Durante conferencia de prensa, estudiantes de Ingeniería Industrial, Ingeniería en Diseño Automotriz, Mecatrónica y otras áreas trabajan en el desarrollo del vehículo con el que la UPAEP participará en esta edición, explicaron que el proyecto combina conocimientos técnicos con administración, comunicación, trabajo en equipo y toma de decisiones.
Una competencia que comienza en el aula
José de Jesús Cordero Guridi, Director Académico de Ingeniería Automotriz UPAEP, explicó que Baja SAE representa una oportunidad para que los estudiantes lleven a la práctica conocimientos que, en el aula, pueden parecer únicamente teóricos.
La Universidad cuenta con más de 20 años de participación en esta competencia y llegará a la edición 2026 con su vigésimo primera participación. Durante este tiempo, el proyecto se ha convertido en un espacio para que los estudiantes conozcan de cerca procesos similares a los que encontrarán en la industria.
Para Ana Karen Pérez Villarauz, estudiante de Ingeniería Industrial y capitana de Baja SAE UPAEP, uno de los mayores retos está detrás de la pista: organizar al equipo, equilibrar el proyecto con las clases y tomar decisiones que permitan avanzar en cada etapa.
Un prototipo diseñado para resistir
El reto consiste en desarrollar un vehículo monoplaza, todoterreno y 4×4, capaz de superar diferentes obstáculos. El prototipo de la UPAEP tiene un peso aproximado de 300 kilogramos, aunque el equipo trabaja para reducirlo sin comprometer su desempeño ni seguridad.
Oliver Dion Rojo Limas, estudiante de Ingeniería en Diseño Automotriz y responsable del área técnica, explicó que el proceso comienza con el diseño digital y continúa con la manufactura, el prototipado, las pruebas, el ensamble y las modificaciones necesarias.
El trabajo incluye herramientas de diseño asistido por computadora, manufactura digital y prototipado mediante impresión 3D. Para el estudiante, estos procesos también pueden aplicarse en otros sectores, pues las habilidades adquiridas van más allá de la industria automotriz.
Diseño, costos y resistencia
La competencia contempla pruebas estáticas y dinámicas. Entre las primeras se encuentran la presentación del caso de negocio, el reporte de costos, la evaluación de diseño y la inspección técnica del vehículo.
Las pruebas dinámicas ponen a prueba aspectos como aceleración, frenado, suspensión, maniobrabilidad y capacidad para superar pendientes y obstáculos. El reto culmina con una carrera de resistencia de aproximadamente cuatro horas en un circuito todoterreno.
El resultado general se determina a partir de los puntos acumulados en las diferentes pruebas, por lo que no necesariamente gana el equipo que cruza primero la meta en la carrera de resistencia. Además, en cada prueba se pueden otorgar reconocimientos individuales.
La seguridad también se diseña
Antes de salir a la pista, los vehículos deben superar una revisión técnica para comprobar que cumplen con las especificaciones establecidas por la organización. La seguridad del piloto y el correcto funcionamiento del prototipo son elementos centrales de la competencia.
Félix Quirino Morales, profesor de Ingeniería Automotriz y responsable del equipo Baja SAE UPAEP, señaló que la selección de los pilotos también responde a criterios técnicos, entre ellos las características antropométricas y las dimensiones establecidas para la relación entre el conductor y el vehículo.
Por ello, la UPAEP cuenta con diferentes pilotos que pueden participar en distintas etapas, de acuerdo con las necesidades de la competencia y las características de cada prueba.
Un proyecto que reúne distintas disciplinas
Aunque el automóvil es el elemento visible del proyecto, detrás de él participan estudiantes con diferentes perfiles. Ingeniería Industrial, Diseño Automotriz, Mecatrónica, Marketing y otras áreas aportan conocimientos para desarrollar el vehículo y gestionar el proyecto.
Esta colaboración permite que los estudiantes se enfrenten a situaciones similares a las que encontrarán en una empresa: administrar recursos, calcular costos, resolver problemas, presentar propuestas y trabajar bajo presión.
De acuerdo con los académicos, la experiencia también permite establecer contacto con empresas del sector automotriz y mostrar las capacidades técnicas y humanas que desarrollan los estudiantes durante su formación.
Cuatro días para poner a prueba la ingeniería
Las actividades de Baja SAE México 2026 comenzarán el 3 de diciembre con una preinspección técnica para algunos equipos. El 4 de diciembre, las instalaciones de la UPAEP recibirán las pruebas estáticas, entre ellas las evaluaciones de diseño, negocio, costos e inspección técnica.
El 5 de diciembre, los equipos se trasladarán a GoRiders, sobre Boulevard Hermanos Serdán, para realizar las pruebas dinámicas. El programa contempla obstáculos, pendientes, lodo y diferentes ejercicios para evaluar el desempeño de los vehículos.
La competencia concluirá el 6 de diciembre con la prueba de resistencia en el mismo espacio. El circuito tendrá una extensión aproximada de entre dos y tres kilómetros e incluirá zonas de lodo, pendientes, descensos, agua, piedras y troncos.
El acceso será gratuito, sujeto a la capacidad del lugar, especialmente durante la jornada de resistencia.
Una experiencia que mira hacia la industria
Para los integrantes de Baja SAE UPAEP, el proyecto también representa una forma de entender hacia dónde se dirige la ingeniería automotriz. Los cambios tecnológicos, la incorporación de sensores, sistemas de asistencia, comunicaciones y nuevas formas de propulsión plantean retos que van más allá del desarrollo de un vehículo.
Cordero Guridi destacó que, frente a la transformación de la industria automotriz y la llegada de nuevas empresas y tecnologías, la formación de los estudiantes debe mantener tanto las competencias técnicas como las habilidades humanas necesarias para resolver problemas.
En este contexto, la inteligencia artificial también puede convertirse en una herramienta para apoyar procesos de diseño y análisis. Sin embargo, los integrantes del equipo señalaron que sus resultados deben comprobarse en el mundo físico, ya que un modelo digital no siempre refleja las condiciones reales de manufactura, tolerancias, interferencias y funcionamiento.
Antes de llegar a la competencia, el vehículo de Baja SAE UPAEP podrá conocerse este sábado 3 de octubre durante UPAEP 360, donde los aspirantes y visitantes tendrán la oportunidad de acercarse al prototipo y conocer más sobre el trabajo que realizan los estudiantes.
Con Baja SAE México 2026, la UPAEP llevará a la pista un proyecto que comenzó en las aulas y que, durante cuatro días, pondrá a prueba la capacidad de sus estudiantes para diseñar, construir, resolver problemas y trabajar como un equipo frente a uno de los retos prácticos de su formación.
Liga de la rueda de prensa: https://streamyard.com/nsa3wmuiird5
Comunicación Externa UPAEP.